Las innovaciones en las herramientas de fresado ayudan al mecanizado a alta velocidad
Los desarrollos de
herramientas destinados a aumentar el rendimiento en el mecanizado de
alta velocidad (HSM) llevan aplicándose varios años con buenos
resultados identificados en muchas aplicaciones diferentes. Los avances
en HSM durante los 90, por ejemplo, se centraban en el concepto total,
incluida la construcción de máquinas-herramienta capaces de alcanzar las
200.000 rpm cuando las instituciones demostraron las consecuencias y
riesgos implicados en tan altas velocidades cuando las herramientas o
las máquinas no eran adecuadas para las aplicaciones en cuestión. Los
factores principales que debían considerarse eran las fuerzas de corte,
el acabado de la superficie, el régimen de arranque de viruta, la vida
de la herramienta y la seguridad
Matrices para mecanizar aluminio
En
la actualidad, la retención segura de las plaquitas es una prioridad
cuando se trata de herramientas de HSM y de plaquitas intercambiables.
Las altas velocidades de los ejes y los avances de las mesas, en
especial al mecanizar aluminio, introducen grandes fuerzas centrífugas
y, en consecuencia, grandes cargas en los elementos de retención de las
plaquitas. Utilizando análisis finito de elementos para desarrollar una
solución de corte optimizada, Sandvik Coromant ha introducido una nueva
generación de herramientas HSM para mecanizado de aleaciones de
aluminio, la fresa de plaquitas intercambiables
CoroMill 790 ha
sido diseñada para operaciones de cajeado, mecanizado de escuadras,
ranurado y perfilado, muchas de las cuales aparecen en la fabricación de
matrices y moldes. La retención de las plaquitas la proporciona una
interfaz plaquita-sujeción diseñada especialmente que resalta la calidad
de la pieza mecanizada y también mejora la capacidad de mecanizado
mediante una carga más equilibrada sobre las plaquitas.
Herramientas de metal duro intercambiables
Las
fresas de plaquitas intercambiables están hechas en diámetros de hasta
12 mm, por debajo de los cuales el manejo y la sujeción de las plaquitas
se hace poco práctico. Las fresas de metal duro integral, por otra
parte tienen diámetros de décimas de milímetro. El rango de diámetros
entre 10 y 25 mm se encuentra en ambos tipos de fresa de espiga. Es ahí
donde las fresas de cabezas intercambiables (EH) Sandvik Coromant
funcionan mejor, puesto que reúnen los beneficios de ambos tipos de
fresas.
En la fresa CoroMill 316, la unión entre la cabeza de la
herramienta y el cuerpo de la fresa recibe el nombre de EH Una de las
partes más vitales de la unión es su tornillo autocentrante con una
rosca patentada diseñada para empujar y presionar el cabezal en el mango
sin que haga juego. CoroMill 316 tiene una repetibilidad axial de
longitud de herramienta y una excentricidad radial limitada a unas pocas
centésimas de milímetro.
Calidad de las plaquitas para mayor velocidad
Para
lograr una mayor seguridad en el mecanizado con datos de corte
elevados, resistencia al desgaste debe tener prioridad sobre la dureza.
En consecuencia, para matrices de acero debería considerarse el cambio a
una calidad de plaquita ISO P20 más endurecida.
Para mejorar más
el mecanizado, el fresado de matrices de acero debería realizarse sin
refrigerante. Se prefiere el fresado sin refrigerante porque las altas
velocidades de mecanizado de la actualidad hacen que sea difícil que
incluso grandes cantidades de refrigerante puedan tener efecto en el
borde de corte. La mayoría de éste se vaporiza y el resto sólo sirve
para enfriar la plaquita intermitentemente a medida que entra y sale del
corte. De esta manera se amplifican las variaciones térmicas, lo que
resulta más perjudicial para la plaquita que las altas temperaturas.
Altas
velocidades y avances significan más calor. Pero con una calidad de
plaquita de fresado de acero como la GC4220 esto no es un factor
negativo. La GC4220 es una calidad ISO P20, recubierta por CVD diseñada
para funcionar a más altos datos de corte. Algunas operaciones tienen la
productividad como la prioridad más alta que la versatilidad y por eso
requieren más resistencia al desgaste, quizá también para soportar
aceros más duros.
Los mecanismos de desgaste relacionados
térmicamente se convierten en problemas más graves y necesitan una
calidad que pueda resistir este tipo de rotura de bordes. La GC4220 ha
sido desarrollada como primera opción para reducir los tiempos de
mecanizado mediante velocidades más altas, lo suficientemente ancha para
ser un optimizador para muchos materiales de matrices de acero además
de una opción complementaria para el corte de hierro colado donde el
calor también es un problema.
Afrontando el reto
La
tendencia en muchos talleres de matrices y moldes es a utilizar mayores
velocidades de alimentación y menores profundidades de corte (después
del desbastado). Esto protege la máquina y mejor los resultados. La
limitación de potencia también es un factor creciente en centros de
mecanizado ISO de cono de 40 y 30. Las velocidades y avances más altos
de las máquinas actuales también significan que mecanizar escuadras y
frontales mediante repetidas pasadas con fresas más pequeñas puede ser
más eficaz.
Estos factores ayudaron a establecer la dirección para
una nueva generación de fresa en escuadra. A raíz de ello, se descubrió
que una profundidad máxima de corte adecuada para la primera de una
nueva plataforma de fresadoras, la CoroMill 490, debería estar en el
extremo bajo: 5,5 mm, siendo el valor recomendado de 4 mm. Esto también
facilitó la idea para equipar la nueva fresa con plaquitas cuadradas,
una base para mayor estabilidad de las plaquitas mediante localizaciones
precisas y seguras de las plaquitas además de un buen ahorro de
máquinas.
En conclusión, el fresado HSM ha aumentado su
rendimiento gracias a varios avances en las herramientas de corte que
ahora se están explotando en talleres progresivos por todo el mundo, que
operan en muchos sectores distintos.
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