En la actualidad, muchos fabricantes de herramientas eléctricas
comercializan su línea inalámbrica sin sus baterías. Esto nos permite
ampliar la
búsqueda de herramientas sin tener que pagar baterías costosas cada vez que
realizamos una compra. Pero al mismo tiempo nos plantea un debate extenso acerca de
qué batería nos conviene elegir ante la diversidad que encontraremos en el mercado.
Está claro, sin embargo, que una buena batería beneficiará a nuestra
herramienta inalámbrica. Dado que la batería es la que permite el funcionamiento de la herramienta, la elección del
tipo de tecnología de batería es casi tan importante como la elección de la herramienta en sí.
Por ejemplo, si la capacidad, el tiempo de carga o las
características de almacenamiento de la batería no coinciden con el
usuario o el trabajo a realizar, la herramienta más costosa y
sofisticada podría resultarnos totalmente inútil.
Hoy en día las
herramientas inalámbricas tienen una
amplia aplicación y constantemente surgen modelos cada vez más potentes y
versátiles. Esto genera una continua evolución de la tecnología de las
baterías que usan, por lo que el potencial comprador debe tener
conocimiento sobre diseños, rendimiento, especificaciones y
características de las baterías para mantenerse al día con la industria.
La información de este artículo nos brindará la ventaja inicial que necesitamos a fin de elegir los
tipos adecuados de batería para nuestras herramientas inalámbricas con el objeto de garantizar el máximo aprovechamiento.
Tipos y características de las baterías
En
De Máquina y Herramientas ya señalamos los
tres tipos de batería que actualmente se comercializan para herramientas inalámbricas, así como sus ventajas y desventajas.
En adición a ello, hay algunos términos y características de las
baterías con las que debemos familiarizarnos antes efectuar una compra.
Además del costo, los aspectos que afectan el ciclo de vida y el
funcionamiento de una batería
son generalmente los factores determinantes que intervienen en nuestra
decisión, así que la mayoría de las características explicadas a
continuación tienen su influencia sobre la duración de una batería.
Analicemos una por una.
Ciclo de vida:
generalmente, la vida útil de una batería se expresa como la cantidad
de ciclos de carga que puede soportar antes de perder completamente su
capacidad de carga o la capacidad de transferencia de energía. Todas las
baterías recargables se desgastan, a pesar de que lo
hacen por razones diferentes. Dependiendo de su tipo, antigüedad, uso y
efecto memoria, todo ello puede contribuir al inevitable agotamiento de
una batería.
Como usuarios, nuestra elección más frecuente oscilará entre un ciclo
de vida largo y otras características atractivas, tales como el tiempo
de funcionamiento. Por ejemplo, puesto que pueden funcionar por más
tiempo entre carga y carga que otros
tipos de batería,
el menor ciclo de vida de las baterías de iones de litio no suele ser un
problema si buscamos tener nuestra herramienta en funcionamiento
durante períodos largos.
Auto-descarga:
todas las baterías recargables pierden lentamente su carga cuando no
están en uso, pero algunas la pierden mucho más rápido que otras.
Para algunos usuarios, las baterías con altas velocidades de
auto-descarga no constituyen un problema, especialmente si su
herramienta está en uso continuo. Por el contrario, las baterías con una
menor velocidad de auto-descarga son importantes para aquellos que
planean un uso ocasional de su herramienta.
Voltaje:
el voltaje determina la cantidad de energía que una batería produce en
un momento dado. En pocas palabras, las herramientas inalámbricas con
mayor voltaje son más poderosas.
Generalmente, las baterías están compuestas por un grupo de celdas
individuales. El voltaje combinado de las celdas determina la voltaje
total de la batería; sin embargo, diferentes tipos de baterías (Ni-Cd,
Ni-MH, Li-Ion) tienen diferentes capacidades de voltaje de sus celdas
individuales. Por ejemplo, una batería de litio para un
taladro inalámbrico
de 18 V consistiría en unas 4 celdas individuales de Li-Ion, ya que las
baterías de Li-Ion pueden suministrar normalmente de 3,6 V a 4,2 V por
celda. El voltaje por celda individual en las baterías de Ni-Cd y Ni-MH
es de 1,2 V y 1,4-1,6 V, respectivamente.
En términos muy generales, la escala para equiparar el voltaje de la herramienta a la carga de trabajo es la siguiente:

En términos más particulares, al final de este artículo brindaremos
una serie de consejos adicionales sobre el voltaje de las baterías para
herramientas eléctricas.
Capacidad:
representa el tiempo que una batería puede hacer funcionar nuestra
herramienta entre carga y carga. La capacidad de una batería se expresa
normalmente como la cantidad de amperios por hora (Ah) que puede
ofrecer.
“Ah” es diferente del amperaje total de la herramienta (es decir, la
corriente a la que esta funciona) ya que representa la cantidad de flujo
energético que la batería puede mantener y no el nivel de corriente
durante el funcionamiento.
Cuando vayamos a adquirir una herramienta inalámbrica y su batería,
debemos tener en cuenta que un mayor “Ah” significa un uso más
prolongado de la batería entre carga y carga.
Descarga total:
esto significa permitir que una batería agote por completo su carga
mediante el funcionamiento normal. La descarga total puede ser un
problema para algunas baterías y reducir drásticamente su ciclo de vida y
capacidad. Otras baterías requieren periódicamente una descarga total
para mantenerse en buen estado. Este mantenimiento adicional puede ser
tedioso para los usuarios que no usan frecuentemente su herramienta.
Efecto memoria: como ya indicamos oportunamente, el
efecto memoria
se produce cuando una batería se carga una y otra vez sin que se le
permita agotarse completamente. La idea es que, de alguna manera, la
batería “recuerda” cuál es su carga remanente y luego adopta como nueva
capacidad de carga el menor intervalo de carga.
Curiosamente, las baterías de níquel que son susceptibles al efecto
memoria retienen mejor su capacidad cuando se cargan después de caer a
solo el 70 % de esta. Sin embargo, debe permitirse periódicamente su
descarga total para que “recuerden” su verdadera capacidad.
Ahora que conocemos las características principales que debemos
considerar para una batería de herramienta eléctrica, veamos un resumen
de dichas características aplicadas a cada tipo de batería.

Tipos de Baterías
Diseño de las baterías
Los efectos de los diseños de las baterías sobre el desempeño real de
las mismas es nominal, pero pueden afectar la preferencia del usuario
por la forma en que contribuyen al equilibrio general de la herramienta.
Los tres diseños más comunes de baterías son los siguientes:
*Batería estilo varilla
*Batería estilo torre
*Batería estilo deslizable
Las baterías de Li-Ion son especialmente apreciadas por los usuarios,
porque la forma en que se fabrican no las limita al tipo bloque y
pueden ser contorneadas para proporcionar un mejor equilibrio de la
herramienta.
Como compradores, debemos considerar estos diseños de batería cuando
evaluamos el peso y el equilibrio de una herramienta en nuestras manos.
En el momento de adquirir baterías de repuesto, conocer el diseño de la
batería nos ayudará a encontrar el repuesto exacto.
Cargadores para baterías
Los cargadores también deben seleccionarse con mucho cuidado, porque
la calidad del cargador puede determinar en gran medida el tiempo de
duración de la batería.
La pérdida de capacidad y la reducción del ciclo de vida que
experimentan las baterías proviene principalmente de cargarlas
incorrectamente o del daño producido por el calor durante la carga. Los
cargadores de mayor calidad presentan una electrónica compleja y
sensores mucho más sensibles para asegurar que las baterías se carguen
de manera óptima.
Los
cargadores para baterías de Ni-Cd y Ni-MH se pueden dividir en tres categorías principales de velocidad:
Lentos: demoran 14-16 horas para cargar las baterías de Ni-Cd y son menos costosos que otros cargadores.
Moderados:
el tiempo de carga es de 3-6 horas. Es importante contar con una unidad
de calidad, capaz de proseguir con una “carga lenta” cuando la batería
está casi completa. Esto es importante, ya que la sobrecarga es una de
las causas principales del efecto memoria en las baterías de Ni-Cd.
Rápidos:
pueden cargar las baterías de Ni-Cd en aproximadamente 1 hora. La carga
rápida es mejor para las baterías de Ni-Cd y Ni-MH, ya que reduce el
efecto memoria. La selección de una buena unidad que cambie a “carga
lenta” en el momento adecuado también es importante en los cargadores
rápidos.
Por su parte, las baterías de litio sólo se pueden cargar de manera
segura en aproximadamente 3 horas. Debemos desconfiar de las unidades
que sugieren cargas más rápidas y menor pérdida de capacidad, ya que
generalmente estas unidades sólo cargan la batería a aproximadamente el
70 % de capacidad y dañan su rendimiento a largo plazo.
Resumiendo, si vamos a elegir un cargador para batería, tengamos en cuenta lo siguiente:

Elegir Cargador de Batería
Otras consideraciones sobre el voltaje y el tipo de batería
Es muy importante, a la hora de comenzar a descartar las baterías que
no nos servirán para nuestro propósito, abordar con mayor profundidad
algunos de los detalles particulares mencionados anteriormente.
Para ello es conveniente plantearse la siguiente pregunta simple:
¿qué tipo de batería se está convirtiendo en obsoleta?
La primera respuesta a dicha pregunta es: las baterías basadas en la
tecnología del níquel. La tendencia general del mercado actual va en
detrimento de las baterías de Ni-Cd y Ni-MH para favorecer las baterías
de Li-Ion, en función de su peso más ligero y su mayor tiempo de
funcionamiento. Por lo tanto, aunque el precio de las baterías de Li-Ion
es el más elevado de todos, sería conveniente considerar un tipo de
batería que no significará un límite en nuestras opciones a largo plazo.
La segunda respuesta a esa pregunta está relacionada con el voltaje
de la batería. Ello nos permitirá reducir la cantidad de las diversas
categorías de voltaje, pudiendo eliminar los voltajes que no responden
exactamente a nuestras necesidades. Por ejemplo, la categoría de 14,4 V
tiende a desaparecer. Por otra parte, las categorías de 24 V y 36 V
aplican a herramientas de grado profesional. Esto puede reducir la
elección entre las categorías de 12 V y 18 V, que son las más usadas en
las herramientas inalámbricas actuales.
Para determinar el voltaje correcto de la batería es fundamental
tener en cuenta su uso. Los profesionales pueden obtener mayores
beneficios si optan por una mejor tecnología de batería, así como una
mejor construcción de la herramienta. Sin embargo, en herramientas que
se usan para proyectos hogareños y otras tareas de bricolaje, se puede
elegir algo mucho más asequible que se adapte al propósito de la
herramienta. Por ejemplo, una batería de 12 V es la más indicada para
este tipo de práctica y funciona perfectamente con, por ejemplo,
taladros,
llaves de impacto y
sierras circulares.
Para proyectos de mayor envergadura, como el corte de varias hojas de
madera contrachapada o la construcción de depósitos para herramientas o
gabinetes para garajes, sin embargo, la mejor batería es una de 18 V.
Este voltaje es más versátil porque no solo puede manejar herramientas
más pesadas como
amoladoras,
rotomartillos e
ingletadoras, sino también herramientas más pequeñas.

Batería
Consejos finales
Muchos fabricantes ofrecen paquetes de herramientas inalámbricas a
precio razonable, lo que constituye un excelente motivo para comenzar a
armar nuestra propia colección. Sin embargo, si el paquete completo
puede cargarse con una sola batería, la oferta es aún mucho más
atractiva. Por lo tanto, si nuestras posibilidades lo permiten, hagamos
buen uso de esta nueva tecnología aprovechando las
baterías universales que permiten cargar un gran número de herramientas diversas.
También, si podemos afrontar el gasto, la compra de baterías con
conectividad Bluetooth significará una gran inversión, cuyas
características y ventajas detallamos
en este artículo.
Por último, asegurémonos de que el conjunto herramienta-batería
elegido se sienta muy cómodo en nuestra mano. Para ello debemos probar
varios, prestar atención al equilibrio, accesibilidad del gatillo y peso
total, y seleccionar uno cuya empuñadura se adapte mejor a nuestros
movimientos de torsión de la muñeca que realizamos en el trabajo
habitual.